Juntar la palabra «fábrica» y el concepto «artesanal» puede sonar contradictorio, sin embargo en Sweets hemos conseguido hacerlo.

La fábrica de nuestra pastelería se encuentra muy cerca de la ciudad de Quito, al norte, camino a la mitad del mundo.

Es un lugar especial donde se fabrican sueños, los de nuestros trabajadores, que nos acompañan en esta aventura desde hace 20 años. Nuestro compromiso social con ellos va más allá del lugar de trabajo, nos gusta que sepan hasta qué punto hacen feliz a la gente con lo que producen a diario, los llevamos a recorrer nuestros puntos de distribución y compartimos con ellos las sensaciones de nuestros clientes. Los capacitamos constantemente, mejorado su rendimiento, su bienestar laboral y personal.

Sweets empezó como algo que se podría asemejar a un negocio casero en el año 1995, desde aquel entonces no hemos parado de crecer, manteniendo el toque artesanal y la esencia de nuestros pasteles: ingredientes frescos y naturales.

No usamos conservantes y manejamos una estricta política de alérgenos, etiquetando debidamente cada producto para que las personas sensibles a componentes como la nuez estén informadas. También le damos mucha importancia a la higiene, nuestros trabajadores tienen uniformes específicos para cada día de la semana y cumplen con todos los procesos de limpieza y seguridad impuestos por la ley.

La marca Sweets es garantía de calidad y excelencia.