Se acabó el glaseado o la cubierta de crema pastelera espesa: hoy día la tendencia la imponen los «Naked Cakes», unos pasteles cuyas diferentes capas son claramente visibles.

En Estados Unidos y en Canadá, esta moda ha entusiasmado a un gran número de pasteleros y ha generado un revuelo importante en las bodas. Tal y como te veníamos contando desde hace un tiempo, estos son los pasteles del momento, aupados por la tendencia “hípster” o bohemia en boga.

Si ya tuviste la oportunidad de probar el Cronut y el Brookie, de tendencias culinarias híbridas, te recomendamos pasar a los «Naked Cakes», los «pasteles desnudos».

Contrastan definitivamente con los pasteles de matrimonio compuestos por varios pisos de glaseado o de crema pastelera. Para que sea igual de rico visto desde el interior como desde el exterior, el «Naked Cake» muestra sus capas. El interés aquí es que el consumidor vea lo que el pastel contiene: bizcocho genovés, frutos (por lo general rojos) y una especie de mousse ligera (¡y no siempre de chocolate!).

Una tendencia identificada en blogs sobre bodas

Por obvias razones, entre más capas de bizcocho genovés, más bonito es el aspecto del Naked Cake, pero la decoración también es parte esencial de este: las flores de apariencia silvestre le dan un toque campestre inconfundible, algo sumamente apreciado durante una boda.

Kristine Carr, una especialista en bodas, se dio cuenta de que la tendencia empezó en el año 2013, justo antes de abrirse paso en el 2014 gracias a blogs sobre bodas que hablaban del tema de forma recurrente. Muchas novias escogen los «Naked Cakes» porque buscan algo más natural.

El «naked cake», un pastel frágil

Pese a lo que se podría pensar, los «Naked Cakes» no son tan difíciles de elaborar, al contrario, ofrecen la posibilidad de saltarse la tediosa y compleja tarea del glaseado exterior. Es también una forma de ahorrar dinero y de no ofrecer un pastel demasiado dulce a los invitados.

Sin embargo, como el pastel está verdaderamente «desnudo», hay que tener mucho cuidado a la hora de componer la armonía de los colores, entre el bizcocho genovés, el poco glaseado que se le pone y los elementos decorativos.

Como no hay una barrera aislante , habitualmente provista por un glaseado grueso, este pastel se seca mucho más rápido. Se aconseja por ello elaborarlo 24 horas antes de servirlo.